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Una de las ventajas de padecer desórdenes del sueño –en mi caso el delayed sleep phase syndrome- radica en  la posibilidad de construir los sueños en base a lo que los aletargados sentidos aún perciben. Esto te da la posibilidad de soñar con una canción o ser parte de un diálogo escuchado casi en un segundo plano. En días pasados me dormí justo en el medio de un muy entretenido episodio de Dr. House. Cerré los ojos por lo que me pareció un par de segundos para encontrarme al abrirlos con que transmitían entonces un programa sobre otro doctor: el filántropo Dr. Simi. Chale.

La noche del lunes, en vez de luchar fatigosamente contra el insomnio, me dediqué, resignado, a mirar la televisión, en estos días mi única y patética compañía. Y si creían que la traigo contra Televisa, alegraos al saber que en esta ocasión arremeto contra una serie de dizque suspenso de TV Azteca: Demente. Si tú querido lector, o lectora a quien pronto espero conocer, leíste la crítica en la que me ensaño con La Rosa de Guadalupe, te darás cuenta al igual que yo, del patrón que siguen este tipo de historias: el abuso contra la mujer es el gancho ideal para atraer una mayor audiencia. Hombres del mundo, unámonos para exigir igualdad en los medios: queremos historias en las que los mártires y víctimas sean varones también. Pero vayamos a lo que nos toca: el episodio de la mentada serie.

La historia presentada la noche del lunes relata los infortunios de Inés una joven mujer cuyo marido no solo la trata como un objeto, sino como un objeto bien definido: costal de arena, o si se quiere res colgada para entrenar a lo Rocky Balboa. Como es de esperarse Inés se cansa de las madrizas y se escapa de su esposo golpeador. Por consejo de su amiga Martha, y después de relatar su desdicha, Inés decide formar parte de una “familia” que es en realidad una secta dirigida por el carismático Gabriel. Dicha asociación le ofrece cariño, comprensión y la tranquilidad de que nadie se la madrearía. O al menos eso piensa Inés. A pesar de ser una secta cuenta solo con dos integrantes más además del líder: la citada Martha y una odiosa jetona llamada Elvira.

Cómo todo buen líder de una secta que se respete, Gabriel saca las uñas y engatuza a Inés quien sin chistar ante tanta bondad y afecto dona todos sus bienes con el fin de ayudar a crecer la familia. Así pasa algún tiempo hasta que un día un tipo se mete a la casa de “la familia” y a punta de navaja quiere sacar a escondidas a Inés. En esto llega Gabriel y rescata a Inés. Después le cuenta que el tipo que entró había pertenecido a la familia pero fue expulsado por tratar de separarla.

Después del pinche sustito vino uno más pior, y es que el marido madreador de Inés la ha encontrado y también se mete a la casa para llevarse a Inés y seguir tratándola como “perrita” según sus propias palabras. Pero en pleno zafarrancho el omnipresente Grabriel apuñala puñalmente (por la espalda) al esposo de Inés. Como Inés y las otras chicas están ahí de chismosas, y también por ser de la familia deberán ayudar a encubrir el crimen deshaciéndose del cadáver y dizque pa’ que no lo reconozcan le cortan la cabeza y las manos (¿?) Ahora Inés es complice de homicidio y lo toma bastante bien. Al parecer es ya una miembro sumisa de la secta. Y para probarlo la siguiente escena que es como una ceremonia de iniciación: las chicas le dan a Inés a beber un brebaje. Ignoro que madres era pero supongo que toloache porque en la siguiente escena ya está sin ropa frente a Gabriel y las otras dos chicas se desabotonan insinuantemente las blusas… ¡en la madre! Pero el caso es que después de que ya aflojó, a Inés le cae el veinte y decide pelarse de la casa donde vive con la secta. En la calle el tipo de la navaja la detiene y le cuenta que Gabriel le hizo lo mismo a su hermana y la vejación condujo a la chica a la muerte. Ambos deciden fraguar un plan para terminar con la secta. Irán por pruebas del homicidio. Inés regresa a la casa después de una ligera discusión con el nuevo aliado quien finalmente la convence de usar un arma por su propia seguridad. Inés entra a la casa de la secta y le dan la buena noticia: las chicas han decidido suicidarse para llegar a su verdadero hogar donde podrán ser todo lo que siempre quisieron según les dijo el Grabriel. Martha es la primera. Se inyecta un líquido que tampoco sabemos qué es en el cuello y cae de inmediato. A Elvira le cae el veinte y se empieza a arrepentir pero el Gabriel que está rete enojado la estrangula con sus propias manos. Es el turno de Inés. Gabriel le reclama el haber llegado solo a deshacer su familia.

-En realidad nunca confiastes en nosotros ¿verdá?

Es sumamente hilarante como destruyen el diálogo climático de la historia poniendo un actor con esa pésima dicción. Inés amenaza a Gabriel indicando que tiene un cuate que lo puede denunciar con la policía. En otra invaluable muestra del ingenio de los guionistas Gabriel contesta:

-Los muertos no hablan chiquita.

La cámara enfoca al ahora occiso cuya actuación es tan mediocre que parece más teporochito indigente que cadáver fresco -hasta se le ve respirar. Pero a ver, un momento, ¿a qué hora lo mato si Inés ha estado frente a Gabriel desde que entró? Como sea Gabriel ahora forcejea con Inés tratando de matarla y como si se nos hubiera olvidado, nos ponen un flashback de la escena en la que recibe la fusca del antes vivo amigo. Bueno, quizá a ella se le olvidó, pero a mí no. Inés acaba de disparar a Gabriel.

Camina por la calle llorando y se deshace de la pistola. Fin. La música incidental es tan mala que nos hace casi añorar la musiquita quesque de miedo de “Vacaciones de terror II” conPedrito Fernández. Las actuaciones son forzadas cuando no planas y sin emoción. Ni qué decir sobre el guión, la dirección y la fotografía. Conclusión: cuando no puedan dormir agarren un libro. De a perdis el Selecciones o el Tv y novelas. O recurran al viejo truco de contar borreguitos. Ahí nos olemos.

P.D. El nombre del episodio se los debo porque la serie comenzó justo cuando yo había bajado a comprarme unos esquites con el señor que pasa por mi casa con su triciclo cada noche.

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4 Comments

  1. Jjajajaja no es ciertooooooo YA NO HAY TEMOR A DIOS JAJAJA

  2. Hola!!! gracias por enviarme la invitacion a leer tu increible critica!! muy buena por cierto! despues me daras la informacion completa pa q pueda criticarla contigo… jeje Saludos!!

  3. Pan Y Circo al Pueblo¡¡¡¡
    Para que no se rebele, se necesitan programas para idiotizar a la gente
    PD: Hazte una chamarra si no puedes dormir

  4. mi abuelo combatio a los cristeros….y ahora pululan hasta en la tele


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